Una imagen, mil palabras; Nuria

''Al final te acostumbras''
Esas fueron las palabras de despedida
de la chica de las muñecas vendadas de vida
y de las palabras rotas con cinco vértices.
Prometió volver, pero, ¿por qué iba a volver si allí le necesitaban?

Me mirabas con esos ojos de cartas
escritas en lágrimas y recuerdos,
emborronados por el paso de una vida.

A tu lado podía oler tus sentimientos.
Olían a flor recién cortada,
a sonrisas untadas en agua salada,
a una de esas promesas suicidas.

Sin embargo aquel día solo olía a sangre,
ni caramelo que reflejaba el rojo de tus labios,
ni las manchas de azúcar moreno de tu rostro,
solo a sangre,
roja, que contrasta con mis negros.
Pinté mi cuerpo con la sabia de tu cuerpo,
aún recuerdo su calor evaporándose.
Sentí como fluía tu infinidad.
No pudiste soportarlo.
Pinté tu rostro con pinceladas de realidad sangrante
en un lienzo que ya poco tenía de inmortal.

Dicen que este invierno va a ser el más frío, pero dudo mucho que pueda compararse al rojo de tu súplica, a lo que dejaste ese narcisista día.
Has muerto solo para descubrir que llegaste con vida.
Solo para eso.

Todavía me encuentro con tus brazos chorreando deseos encerrados en gritos mudos, todavía me encuentro con tus venas vacías.
''Al final te acostumbras''

----------------------------------------------------------------------------------------------------

Una participación más para Una imagen, mil palabras, esta vez de un miembro del Staff.
Si queréis seguir leyendo, aquí tenéis mi blog; Hijos de la misma maldición

1 comentario: